‘Great Lemon’: La perla mexicana que es parte de la corona de los reyes de Inglaterra

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perla great lemon isabel ii

No cabe duda que la Reina Isabel II de Inglaterra cuenta con una asombrosa colección de joyas y alhajas que le sirvieron durante toda su vida para adornar sus atuendos. Pero, pocos saben que una de las coronas usadas en la coronación de los reyes de Inglaterra, la corona de San Eduardo, cuenta con una perla de origen mexicano, conocida como ‘Great Lemon’.

El origen de la corona de San Eduardo

Esta corona está inspirada en San Eduardo el Confesor, el cual fue rey de Inglaterra entre 1042 y 1066, el cual sobresalió por su piedad e ingenuidad. En sus inicios, la corona tenía restos de San Eduardo, pero fue destruida en el siglo XVII. Así que el rey Carlos II se encargo de rediseñarla.

En la actualidad, esta impresionante corona cuenta con ocho flores grandes que se encuentran alternados con formas de cruz y varias flores de lis. Todo se encuentra rematada con una cruz en lo más alto; y cuenta con varias joyas para adornarla así como una hilera de perlas en la parte inferior. Y no es nada ligera, ya que pesa alrededor de 2 kilos.

La corona de San Eduardo es considera como el objeto más valioso para la realeza británica, pues cuenta con joyas como zafiros valuados en más de 2 millones de dólares y su valuación completa es de más de 4 millones de dólares.

La reina Isabel II en su coronación el 2 de junio de 1953
La reina Isabel II en su coronación el 2 de junio de 1953

La Great Lemon: la perla que adorna la corona

Dentro de las perlas de esta corona, sin duda destaca la llamada ‘Great Lemon’, que fue extraída en 1883 por los buzos Juan Vacaseque Calderón y Antonio Cervera, quienes la encontraron cerca de la isla del Espíritu Santo, en el Mar de Cortés en Baja California. Su nombre hace referencia al tamaño de la misma, semejante a la de un limón.

La reina en su visita a México el 22 de febrero de 1983.
La reina en su visita a México el 22 de febrero de 1983.

Esta perla era propiedad de Antonio Ruffo Santa Cruz (propietario de la empresa que se dedicaba a la extracción de perlas), el cual se la regaló al rey Eduardo VII (1841-1910) para que la portara en su corona. Pero no fue si no hasta años después que llamó la atención de la reina Isabel II, por lo que en la segunda visita de Su Majestad a México se embarcó en el buque Britannia para conocer el lugar donde se extrajo la perla de su corona.

Incluso en el lugar donde desembarcaron, se encuentra una placa en donde se lee:

En este lugar desembarcó su majestad Isabel II, Reina de Gran Bretaña y su alteza Real el Príncipe Felipe, Duque de Edimburgo como parte de su visita oficial a México”.

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